171 farmacéuticos planean inmigrar a Israel en 2026-2027; la comisión pide facilitar su integración profesional
Fuente: Knesset

La Comisión de Inmigración, Absorción y Diáspora, presidida por la vicepresidenta de la comisión, la diputada Tatiana Mazarsky (Yesh Atid), se reunió el pasado lunes para celebrar una sesión de seguimiento sobre la concesión de licencias de farmacia a nuevos inmigrantes.
En el marco de las deliberaciones se abordó la cuestión de los estudios de farmacia en los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y su impacto en la integración laboral de los farmacéuticos inmigrantes en Israel. La exigencia de realizar la pasantía en hospitales públicos genera una prolongada espera para comenzar la especialización, debido a la falta de plazas disponibles.
Los farmacéuticos inmigrantes provenientes de países de la CEI sostienen que son discriminados, ya que están obligados a realizar medio año de prácticas en hospitales públicos. Esto se debe a la postura del Ministerio de Salud, que afirma que sus estudios se realizaron a distancia y no de manera presencial.
Según datos de la Agencia Judía, 171 farmacéuticos de todo el mundo abrieron expediente de aliá con intención de inmigrar a Israel en los años 2026-2027. De ellos, 77 proceden de Estados Unidos y 39 de Francia.
La diputada Tatiana Mazarsky, vicepresidenta de la Comisión de Inmigración, Absorción y Diáspora, declaró:
“A raíz de las sesiones que hemos llevado a cabo, se ha producido una mejora significativa en la integración de los inmigrantes en la profesión farmacéutica. Los nuevos inmigrantes que ejercen esta profesión llegan con formación adecuada y experiencia relevante, y el Estado de Israel debe acogerlos y ayudarlos en el proceso burocrático”.
Liza Esther Shubik, farmacéutica y representante del grupo “Farmacéuticos Nuevos Inmigrantes”, afirmó:
“Muchos inmigrantes que ejercen la farmacia se enfrentan al problema de no encontrar plazas para realizar la pasantía, y los ministerios no logran ayudarlos. Hemos conseguido crear un ulpán profesional de hebreo orientado a las profesiones de farmacia y medicina, lo cual ayuda enormemente a los inmigrantes a integrarse en el mercado laboral israelí. Gracias al trabajo de la comisión, los ministerios han reconocido la experiencia y el rol de los asistentes de farmacia que inmigran a Israel”.
Ragda Hakim, representante del Ministerio de Salud, señaló:
“Tras los debates en la comisión, se decidió permitir que la pasantía pueda realizarse también en las cajas de seguro médico (kupot jolim) y no solo en hospitales públicos, siempre que exista un nivel suficiente de hebreo. La evaluación del dominio del idioma se realiza mediante la aprobación de cursos de ulpán o a través de una entrevista previa que demuestre conocimientos adecuados. Todos los nuevos inmigrantes que se dirigen a nosotros en relación con la profesión farmacéutica reciben una respuesta apropiada. En Israel, cuando se habla de estudios presenciales, se refiere a clases impartidas por un profesor frente a los estudiantes en el 100% de las horas lectivas, a diferencia de los estudios en los países de la CEI, donde existe una combinación de un tercio de clases presenciales y dos tercios de enseñanza a distancia”.
Diputado Vladimir Beliak (Yesh Atid)
El diputado Vladimir Beliak (Yesh Atid) declaró:
“Lamento escuchar las palabras del Ministerio de Salud. Pedimos al ministerio que reexamine su decisión respecto a los estudios no completamente presenciales realizados en los países de la CEI”.
El diputado Yossi Taieb (Shas) añadió:
“Muchos inmigrantes temen que la formación que fue suficiente en su país de origen no lo sea en Israel. Es necesario facilitar el acceso a la información y simplificar la burocracia para atraer a más inmigrantes al Estado de Israel”.
Daniela Sandler, del Ministerio de Inmigración y Absorción, explicó:
“Recientemente hemos abierto cursos de hebreo terminológico y hebreo avanzado, y ya contamos con autorización para abrir 15 cursos adicionales. Observamos una cifra positiva de farmacéuticos inmigrantes que participan en los ulpanes”.
Asya Tziersky, de la Agencia Judía, señaló:
“Todavía hay muchos farmacéuticos que no abren expedientes de aliá porque no están seguros de poder integrarse profesionalmente en Israel. Por el momento, no existe información accesible en varios idiomas sobre la presentación de solicitudes para las distintas profesiones de los inmigrantes”.
Esther Blum, de la organización Kalita, indicó:
“Los estudios de farmacia en Francia duran entre seis y nueve años. Nos gustaría ver a los ministerios facilitar el proceso burocrático previo a la aliá en varios idiomas, incluido el francés”.
Al concluir la sesión, la diputada Mazarsky resumió:
“El Estado de Israel tiene la oportunidad de absorber inmigración de calidad en profesiones demandadas sin invertir un solo shekel en el proceso de formación. No hemos terminado nuestras deliberaciones y celebraremos otra sesión de seguimiento dentro de aproximadamente dos semanas. Instamos al Ministerio de Salud a reexaminar las condiciones relativas a los estudios de los farmacéuticos que inmigraron desde países de la CEI. Solicito que el director general del Ministerio de Salud esté en contacto con la organización Nativ para que lo asista en el proceso de comprensión de los estudios en las distintas instituciones. Además, la comisión solicita al Ministerio de Inmigración y Absorción que financie íntegramente los estudios de hebreo pertinentes mediante un sistema de vales, tal como se hace en otros casos. Pedimos facilitar el proceso de integración de los farmacéuticos inmigrantes procedentes de Francia y de otros países”.


