Caída del 58% en el número inmigrantes y de israelíes que regresan al país
Por: Gastón Saidman

Durante la actual pausa parlamentaria en Israel, el Comité de Inmigración, Absorción y Diáspora decidió realizar una reunión de urgencia para analizar la situación de los inmigrantes y de los israelíes que regresan al país. La preocupación surge por dos fenómenos que se vienen dando en los últimos años: la disminución en el número de israelíes que regresan y el aumento de inmigrantes que deciden abandonar el país, incluso antes de finalizar su proceso de absorción.
Según un informe del Centro de Investigación e Información Parlamentaria, entre 2005 y 2024 regresaron a Israel unas 141.000 personas que habían vivido anteriormente en el país, sin incluir a los nuevos inmigrantes. Sin embargo, los datos muestran una tendencia preocupante. Entre 2009 y 2025, la cantidad de israelíes que regresaron cayó considerablemente: mientras que en 2009 volvieron 10.903 personas, en 2025 fueron apenas 4.843, una reducción de más de la mitad.
Estos números generan preocupación porque podrían indicar que cada vez más israelíes que se van al exterior deciden establecerse allí de manera permanente.
El diputado Gilad Kariv, presidente de la Comisión de Inmigración, Absorción y Diáspora, expresó su preocupación por la situación y señaló que no solo disminuye el número de israelíes que quieren regresar, sino que también hay inmigrantes que abandonan Israel mientras todavía están atravesando el proceso de adaptación. Kariv pidió al Gobierno renovar el plan quinquenal publicado en 2010 para enfrentar la emigración, pero que desde entonces quedó paralizado.
Uno de los principales problemas señalados durante la reunión es la falta de una

política coordinada para evitar la emigración y facilitar el regreso. Actualmente no existe un organismo único que concentre los esfuerzos del Estado en esta cuestión. El comité también pidió al Ministerio de Inmigración y Absorción que tenga una mayor participación en las decisiones y en la elaboración de políticas destinadas a quienes regresan al país.
Israel enfrenta así el desafío de reducir la salida de sus ciudadanos y, al mismo tiempo, crear condiciones que incentiven el regreso de quienes viven en el extranjero. Según las estimaciones presentadas ante la Knéset (parlamento), alrededor de un millón de israelíes viven actualmente fuera del país. Dentro de este grupo también hay niños nacidos en Israel cuyos padres emigraron.
La situación genera una preocupación todavía mayor cuando se trata de profesionales altamente calificados. Uno de los casos más destacados es el de los médicos. En los últimos años aumentó la cantidad de profesionales que abandonan Israel, mientras que disminuyó el número de médicos que regresan. Los médicos de alto rango representan aproximadamente una quinta parte de quienes emigran, mientras que otros países ofrecen mejores condiciones e incentivos para atraerlos, dejando a Israel en una posición menos competitiva.
A los factores económicos y profesionales se suman también dificultades sociales y políticas. La situación interna del país puede generar preocupación entre los israelíes que viven en el exterior y convertirse en un obstáculo para quienes están pensando en regresar. Para las familias que vuelven después de varios años fuera del país también aparecen problemas concretos, especialmente en el sistema educativo.
Gráfico de ciudadanos israelíes que decidieron volver a Israel
Actualmente, el sistema educativo israelí recibe a unos 2.100 alumnos que regresaron al país, además de decenas de miles de nuevos inmigrantes. Muchos de estos estudiantes presentan diferencias respecto de sus compañeros, sobre todo por las dificultades con el idioma hebreo después de haber pasado varios años en el extranjero. Para ayudarlos, se ofrecen horas de refuerzo y adaptaciones en los exámenes de matriculación según las necesidades de cada estudiante.
El Estado también cuenta con las llamadas «Casas Israelíes», dependientes del Ministerio de Inmigración y Absorción, que buscan acompañar a los israelíes que viven en el extranjero y facilitar un posible regreso. Sin embargo, durante los últimos dos años varias de estas oficinas cerraron debido a dificultades para contratar personal. Actualmente funcionan diez en distintas partes del mundo, con un presupuesto anual de 5,5 millones de shekels, y existe la intención de reabrir algunas de las que fueron cerradas.
Ciudadanos israelíes que regresan ק inmigrantes que regresan para quienes se ha establecido un período de espera, 2022-2024
También participaron del debate el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Instituto Nacional del Seguro Social. Los consulados israelíes cumplen un papel importante en la atención de los ciudadanos que viven fuera del país, mientras que el Seguro Social analiza posibles cambios en las normas relacionadas con la residencia de quienes permanecen en el extranjero durante largos períodos.
Otro fenómeno que preocupa es el aumento de israelíes que deciden cancelar voluntariamente su residencia después de emigrar. Al mismo tiempo, se analiza la posibilidad de modificar el plazo de cinco años que actualmente se utiliza como referencia para determinar la cancelación de la residencia.
En definitiva, el problema no consiste solamente en conseguir que los israelíes que se fueron regresen. El desafío principal es generar las condiciones para que las personas quieran quedarse en Israel y que, después de vivir una etapa en el extranjero, tengan motivos para volver. Para eso será necesario mejorar los incentivos para profesionales, facilitar la reinserción de las familias y, sobre todo, lograr una mayor coordinación entre los diferentes organismos del Estado.
El capital humano es uno de los recursos más importantes de Israel. Por eso, frenar la emigración de profesionales y conseguir que quienes ya se fueron consideren regresar se convirtió en una cuestión importante para el futuro económico, profesional y social del país.
Comparación de diferentes definiciones: Médicos que estuvieron en el extranjero durante 3 meses consecutivos cada año frente a aquellos que permanecieron en el extranjero durante 12 meses o más. Médicos inmigrantes israelíes, excluyendo a los inmigrantes que se fueron dentro de los tres años posteriores a la inmigración. 2025 se basa en una definición de 3 meses multiplicada por 0,8 como estimación para la definición de 12 meses.
El diputado Gilad Kariv resumió la preocupación de la comisión señalando que, si no existe una iniciativa gubernamental coordinada, continuará aumentando la cantidad de israelíes que abandonan el país. También cuestionó que el Estado ponga más esfuerzos en traer a Israel a judíos nacidos en el extranjero que en recuperar a israelíes nacidos en el país que decidieron emigrar.
Para Kariv, tanto el regreso de los israelíes que viven en el extranjero como la permanencia y correcta integración de los nuevos inmigrantes deberían convertirse en una de las principales prioridades de la próxima coalición de gobierno, independientemente de quién la conforme. El desafío no es solamente lograr que quienes se fueron regresen, sino también generar las condiciones necesarias para que los nuevos inmigrantes puedan adaptarse, desarrollar su vida en Israel y decidir quedarse en el país.


