El Comité de Seguridad Nacional exige al gobierno israelí actuar contra la Hermandad Musulmana
Por: Gastón Saidman

En la última reunión del Comité de Seguridad Nacional de la Knéset se debatió la amenaza que representa la Hermandad Musulmana en los territorios palestinos. El presidente del comité, el diputado Zvika Fogel, expresó su preocupación por la manera en que se están planificando los próximos pasos en Gaza en el escenario de posguerra, y remarcó que no percibe una preocupación real por parte del gobierno israelí respecto de este asunto.
Fogel subrayó que, en un contexto en el que tanto países árabes como Egipto y Arabia Saudita como países occidentales entre ellos Francia y Estados Unidos han reconocido a la Hermandad Musulmana como una organización terrorista, Israel aún no ha traducido ese diagnóstico en acciones concretas.
Si bien es cierto que existe un aspecto positivo en la postura del presidente estadounidense Donald Trump, quien declaró a esta organización como terrorista e ilegal, ello no implica el fin del problema. Israel debería dejar en claro que en la región la amenaza no se limita únicamente a la presencia física de estos grupos, sino también a su ideología, capaz de penetrar en la opinión pública e influir directamente en la política. En el caso israelí, esta influencia se manifiesta dentro del movimiento islámico palestino y en sus diversas facciones, que actúan como células vinculadas a dicha corriente islamista.
El peligro comienza a evidenciarse a través del accionar de asociaciones benéficas, organizaciones sociales e incluso de un partido político con representación en la Knéset (el Parlamento israelí), que, ante nuestros ojos, operan como una red de expansión ideológica. Estas estructuras deberían ser declaradas ilegales y, por el solo hecho de adherir a una rama política radical y violenta, también considerarlas organizaciones terroristas.
Frente a este escenario, cabe preguntarse: ¿somos complacientes o simplemente no comprendemos el verdadero alcance de esta amenaza? ¿Hemos establecido mecanismos de defensa eficaces? ¿Qué estamos esperando?
Uno de los presentes en la reunión, miembro de la ONG “Elige la Vida”, expresó que la organización ha seguido durante los últimos cuatro años la actividad política de Mansour Abbas y sus vínculos tanto con la Autoridad Palestina como con Hamás. Según afirmaron, nadie es inocente: detrás de escena existiría una red nefasta y oscura que opera con carácter terrorista, influyendo y canalizando fondos hacia estas estructuras, que se presentan como partidos políticos y actúan bajo una supuesta causa noble.
Son estas mismas organizaciones las que, al momento de definirse, optan por una vía agresiva basada en valores radicales que llaman abiertamente a la destrucción de Israel.
Lo verdaderamente decepcionante es observar cómo, por falta de valentía o nose, muchos hacen la vista gorda, incluso dentro del Shin Bet.

Presidente del Comité, Diputado Fogel: “Veo las repercusiones de las acciones que se están tomando en el mundo contra la Hermandad Musulmana y es posible que estemos llegando un poco tarde. Hasta ahora hemos lidiado con las ONG y con el ruido de fondo, pero el debate debería centrarse directamente en la Hermandad Musulmana y en las medidas necesarias para proteger la Galilea, el Néguev y las ciudades mixtas. En ese aspecto, estamos perdiendo terreno. El anuncio de Raam sobre la ruptura de vínculos con la Shura y con la Hermandad Musulmana pone de relieve la importancia de nuestro trabajo”. Fuente: Kneset.


