El Parlamento iraní reafirma el enriquecimiento de uranio
Por: Gastón Saidman

En vísperas de la nueva ronda de conversaciones en Ginebra entre Irán y Estados Unidos, el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní dejó en claro que el enriquecimiento de uranio no está en discusión. Según sus declaraciones a medios locales, Teherán no contempla detener ni abandonar el enriquecimiento, ni permitir que sus reservas nucleares sean retiradas del país.
Estas afirmaciones evidencian que, lejos de un cambio de rumbo, el aparato institucional iraní mantiene una postura firme respecto a su programa nuclear. Incluso en el marco de negociaciones diplomáticas, el Parlamento marca límites claros que el equipo negociador no debe cruzar.
Estrategia legislativa detrás de las negociaciones
El papel del Parlamento (Majlis) en este proceso resulta clave. La Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior no solo supervisa las negociaciones, sino que participa en la definición de los márgenes estratégicos. El hecho de que se haya preparado un “paquete de propuestas” antes de la reunión en Ginebra indica planificación previa y coordinación institucional.
Aunque desde el Ejecutivo se ha intentado presentar las conversaciones como una vía para aliviar sanciones, el mensaje parlamentario apunta a otra dirección: sostener el programa nuclear mientras se negocian condiciones externas favorables.
Conversaciones limitadas y sin concesiones estructurales
Otro punto relevante es que, según las declaraciones oficiales, las conversaciones en Ginebra no abordarán el programa de misiles ni la política regional iraní. Esto delimita el diálogo exclusivamente al terreno nuclear y, aun allí, con líneas rojas definidas.
Al sostener que el enriquecimiento no se detendrá y que las reservas no saldrán del territorio iraní, el Parlamento envía una señal clara: cualquier acuerdo deberá reconocer el derecho de Irán a continuar su desarrollo nuclear.
Continuidad del plan nuclear pese a tensiones
Mientras diplomáticos se preparan para reunirse en Ginebra tras una primera ronda en Omán, las declaraciones internas refuerzan la idea de que el programa nuclear sigue siendo un eje estratégico del Estado iraní.
La narrativa oficial combina dos planos: por un lado, apertura al diálogo; por otro, reafirmación del derecho a enriquecer uranio sin concesiones fundamentales. Esto sugiere que las negociaciones no implican una revisión del proyecto nuclear, sino un intento de gestionarlo bajo menor presión internacional.
En definitiva, más allá de especulaciones sobre cambios políticos en Teherán, las señales provenientes del Parlamento muestran continuidad en la planificación y defensa del programa nuclear iraní. Las conversaciones en Ginebra, lejos de anunciar un giro, parecen enmarcarse dentro de una estrategia más amplia para sostener el desarrollo nuclear mientras se buscan alivios económicos y diplomáticos.


