Irán y la diplomacia parlamentaria: una estrategia silenciosa frente a Occidente

Por: Gastón Saidman

Fuente: Mehr

Mientras la atención de Occidente suele centrarse en las negociaciones nucleares, las sanciones y los movimientos militares de Irán, Teherán avanza en un plano menos visible pero cada vez más relevante: la diplomacia parlamentaria. Las recientes reuniones de alto nivel con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) en Moscú y con Etiopía en Teherán revelan una estrategia cuidadosamente diseñada para diversificar alianzas, reducir el aislamiento internacional y prepararse políticamente ante la presión occidental.

La visita de una delegación parlamentaria iraní a Moscú para participar en la Asamblea Parlamentaria de la OTSC marca un paso significativo. Aunque Irán no es miembro del bloque integrado por Rusia y varios países de Asia Central, su presencia como invitado indica un acercamiento deliberado a estructuras de seguridad alternativas al orden dominado por Estados Unidos y la OTAN. Desde el Parlamento, Teherán busca legitimar su discurso sobre la seguridad regional y denunciar las medidas unilaterales de Washington en foros donde ese mensaje encuentra mayor receptividad.


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En paralelo, Irán refuerza sus vínculos con África, particularmente con Etiopía, un actor clave en el Cuerno de África. Las reuniones entre el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y su par etíope, Tagese Chaffo, van más allá del protocolo. Ambos países destacan sus lazos históricos, su pertenencia al grupo BRICS y su interés en transformar las relaciones políticas en cooperación económica concreta, especialmente en comercio, agricultura, rutas marítimas e inversión.

El énfasis en los parlamentos no es casual. A diferencia de los acuerdos gubernamentales tradicionales, la diplomacia parlamentaria permite a Irán construir consensos a largo plazo, establecer marcos legales futuros y preparar el terreno para comisiones económicas conjuntas sin exponerse directamente a la presión diplomática occidental. Estos contactos crean redes políticas estables que sobreviven a cambios de gobierno y refuerzan la autonomía estratégica de los países involucrados.


Los presidentes de los parlamentos de la República Islámica de Irán y de Etiopía mantuvieron el sábado una reunión bilateral en Teherán. Fuente: https://en.mehrnews.com

Desde la perspectiva occidental, estos movimientos pueden parecer secundarios. Sin embargo, en conjunto muestran cómo Irán opera “bajo el radar”, consolidando relaciones con potencias no occidentales y con países del Sur Global que buscan reducir su dependencia de Estados Unidos y Europa. La coincidencia de estas iniciativas con la expansión de los BRICS y con el debilitamiento del consenso occidental en el orden internacional no es accidental.

En definitiva, Irán está utilizando su Parlamento como una herramienta estratégica para prepararse ante un escenario internacional cada vez más polarizado. Sin confrontación directa, pero con pasos constantes, Teherán teje una red de alianzas políticas, económicas y de seguridad que apunta a resistir la presión occidental y reforzar su posición en un mundo multipolar. Lo que ocurre en estas reuniones parlamentarias puede no ocupar titulares centrales hoy, pero podría tener un impacto decisivo en el equilibrio geopolítico de los próximos años.

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