Israel y Venezuela: la diplomacia humanitaria que tendió puentes en medio de la tragedia

Por Gastón Saidman

Crédito: Jorge Ortega Polidor

A pesar de diecisiete años sin relaciones diplomáticas entre Israel y Venezuela, la devastación causada por el doble sismo que sacudió al país abrió un espacio donde la política quedó relegada frente a un principio universal: salvar vidas.

Con ese espíritu llegó a Venezuela una misión israelí de alto nivel, integrada por especialistas cuya experiencia ha sido forjada en algunos de los escenarios de desastre más complejos del mundo. Más allá de la asistencia inmediata, la presencia israelí representó la transferencia de conocimiento, tecnología y modelos de gestión de emergencias que pueden convertirse en herramientas fundamentales para la reconstrucción del país.

Sinagoga de Caracas. Rabino Isaac Cohen junto a la delegación israelí de ZAKA.
Crédito: Jorge Ortega Polidor

La delegación oficial estuvo presidida por el embajador designado de Israel en México, Yoed Magen, e integrada por el general Elad Edri, Jefe de Estado Mayor del Comando de Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), uno de los mayores expertos israelíes en operaciones de búsqueda y rescate urbano, evaluación de daños estructurales y planificación para la reconstrucción de ciudades devastadas.

A este esfuerzo se sumó la iniciativa impulsada por la Asociación Israelita de Venezuela, encabezada por el gran Rabino Isaac Cohen, que convocó a diversas organizaciones humanitarias israelíes para complementar la misión oficial. Con el apoyo de la CAIV (Confederación de Asociaciones Israelitas de


Rabino Yosef Garmon y René Piña Secretario de la Federación de Centro de Estudiantes UCV

Crédito: Jorge Ortega Polidor

Venezuela) y su vocero Miguel Truzman. Entre ellas destacó Coalición Humanitaria Internacional, liderada por el Rabino Yosef Garmon, quien articuló una amplia red de cooperación con equipos de rescate de la Universidad Central de Venezuela (UCV), coordinados por la periodista venezolano-israelí Nicole Mischel, así como con la reconocida organización israelí ZAKA. Estuvieron trabajando también en Venezuela: CADENA, IsraAID y Natán.

Un desastre sin precedentes

La magnitud de la emergencia sorprendió incluso a especialistas internacionales.

Aunque el epicentro de ambos sismos se ubicó en el estado Yaracuy, la onda destructiva impactó con enorme fuerza el eje centro-norte del país. Ciudades como Maracay, Valencia, Puerto Cabello, Caracas, La Guaira, Caraballeda, Catia La Mar y Macuto registraron severos daños en infraestructura, viviendas y servicios esenciales.

El impacto sobre el paisaje urbano convirtió esta tragedia en uno de los episodios sísmicos más complejos registrados en la historia contemporánea de Venezuela.

Mientras decenas de países enviaban ayuda humanitaria, Israel aportó un elemento diferencial: conocimiento especializado.

La experiencia israelí en gestión de catástrofes permitió incorporar capacidades avanzadas en búsqueda y rescate urbano, evaluación de infraestructuras críticas, ingeniería civil, medicina de emergencias, inteligencia aplicada a la protección de civiles, rastreo mediante drones con inteligencia artificial, generación de modelos digitales para reconstrucción urbana y sistemas modernos de gestión integral del riesgo y respuesta ante desastres.

La labor sobre el terreno

Junto a la delegación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, el equipo de ZAKA, dirigido por el Rabino Yosef Garmon y coordinado por la periodista Nicole Mischel, desarrolló una de las operaciones humanitarias más profundas desplegadas durante la emergencia.


Delegación agasajados por la Bnei Brit
Crédito: Jorge Ortega Polidor

Integrados con la Coalición Humanitaria Internacional y Kehila Yovel, cuyos médicos y rescatistas participaron activamente en las labores de asistencia, el equipo israelí trabajó estrechamente con la Federación de Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, a través de su secretario, René Piña y con comunidades afectadas en las zonas más golpeadas de La Guaira.

Los rescatistas y médicos no solo brindaron asistencia directa y distribuyeron insumos esenciales, sino que acompañaron emocionalmente a las familias afectadas, compartiendo mensajes de esperanza e incluso cantos tradicionales judíos como símbolo de solidaridad y fortaleza en medio del dolor.

Un momento histórico en la Universidad Central de Venezuela

Uno de los momentos más simbólicos de la misión ocurrió en la Universidad Central de Venezuela.


La Periodista Nicole Mischel durante su ayuda en Venezuela
Crédito: Jorge Ortega Polidor

Gracias al trabajo conjunto desarrollado entre la delegación israelí y la Federación de Estudiantes, ZAKA entregó más de 300 comidas destinadas a personas afectadas por la emergencia.

En reconocimiento a la solidaridad demostrada por la misión israelí, el secretario de la Federación de Estudiantes invitó oficialmente a la delegación a colocar la bandera del Estado de Israel en la Plaza del Rectorado.

El gesto constituyó un hecho sin precedentes en la historia reciente de la principal casa de estudios venezolana: por primera vez una bandera israelí fue izada en uno de los espacios más emblemáticos de la Universidad Central de Venezuela.


Delegación ZAKA en una Iglesia de La Guaira
Crédito: Jorge Ortega Polidor


Para Nicole Mischel, destacada periodista, egresada de esa universidad y coordinadora del trabajo conjunto entre la UCV y la misión israelí, el momento representó mucho más que un acto protocolar.

“Fue la demostración de que la solidaridad puede abrir puertas incluso allí donde durante años no existieron relaciones diplomáticas. Cuando la ayuda llega con respeto y compromiso, los pueblos encuentran formas de reencontrarse.”

Humanitarismo como puente entre dos países

La labor desarrollada por el Rabino Yosef Garmon, Nicole Mischel y los equipos humanitarios israelíes trascendió ampliamente la asistencia de emergencia.


Crédito: Jorge Ortega Polidor

Su trabajo permitió acercar a Israel a sectores de la sociedad venezolana que durante casi dos décadas no habían tenido contacto directo con representantes israelíes.

En un contexto marcado por la ausencia de relaciones diplomáticas, la misión demostró que la cooperación humanitaria puede convertirse en un poderoso instrumento de acercamiento entre los pueblos. La apertura del gobierno de la presidenta Delcy Rodríguez fue una demostración que lo humanitario es prioridad antes que la política. Sin duda alguna que la excelente labor diplomática del actual Canciller venezolano, Félix Plasencia, quien compartió con las delegaciones israelíes en una cena de Shabat (viernes por la noche) ofrecida en la Sinagoga de Caracas por el Rabino Cohen, se vio reflejada en un discurso donde acerco el deseo y trabajo en conjunto que se esta realizando para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Venezuela e Israel. Un hecho aplaudido por la comunidad judía venezolana.


Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez junto al embajador Yoed Magen y miembros del gobierno venezolano e israelí
Crédito: Jorge Ortega Polidor

Más allá de la reconstrucción física, la presencia israelí dejó un legado de conocimiento técnico, solidaridad y cooperación que podría abrir nuevas oportunidades para futuras alianzas en materia de gestión de emergencias, formación de rescatistas y fortalecimiento de capacidades institucionales. Por ello, la Bnei Brit realizó el último día de la presencia de la delegación ZAKA Coalición Humanitaria y Kheila Yovel, un íntimo acto donde condecoraron a los integrantes de la delegación, ante las palabras del Rabino Garmon, la periodista Mischel y el More Julio Rubio. La presidenta de dicha organización judía, Carla Belozercovsky, enalteció la labor emprendida por ellos como también hacia la Federación de Estudiantes de la UCV, representada por René Piña, Karen Herrera y Manuel Piña, por su apertura y trabajo mancomunado con la delegación de Israel. 

En medio de una de las tragedias más severas que ha enfrentado Venezuela en su historia reciente, la ayuda israelí no solo contribuyó a salvar vidas. También demostró que, incluso cuando la diplomacia oficial permanece en silencio, la diplomacia humanitaria tiene la capacidad de construir puentes donde antes parecían existir únicamente fronteras.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio