El conflicto en Sudán no terminará sin la ayuda de las potencias

Por: Gastón Saidman

Como es habitual en la cultura política árabe, los conflictos no acaban con la firma de un acuerdo de la noche a la mañana, ni las treguas son eternas,al contrario, en lengua árabe a un alto el fuego se le llama Hodna, de la palabra “Hoduh”, “que significa calmo o calmarse.

La hodna no vino a poner fin al conflicto, sino que hace referencia a un alto el fuego temporal, esta es en parte una de las razones por las que Occidente nunca podrá poner fin definitivo a los problemas del mundo árabe, pero esto último será tema para otro artículo.

Esto está pasando en Sudán, mientras muchos ven los acuerdos recientes como un incentivo para desescalar a corto o largo plazo, la realidad es que ni siquiera los acuerdos temporales se respetan, y después de 4 meses parece que la situación no va a mejorar.

Hasta el momento se sabe que la situación demográfica del país se ha deteriorado, al menos 3.900 personas han sido asesinadas y una cantidad importante de ciudadanos están escapando. La situación social está en serios problemas, por ejemplo, 4 millones ya ha huido de sus hogares,  3,2 millones de personas han sido desplazadas de sus casas,más de 6 millones de personas están “a solo un paso de la hambruna” y alrededor de 900.000 cruzaron la frontera hacia Chad, Egipto, Sudán del Sur y otros países.

El alto el fuego no logra poner fin a las disputas entre las dos partes, las Fuerzas Armadas de Sudán, dirigidas por Abdel Fattah Al-Burhan, y las Fuerzas de Apoyo Rápido, comandadas por Mohamed Hamdan, por lo que la opción por el diálogo y la diplomacia parece ser la única esperanza.


Abdel FattahMohamed Hamdan

Al-Burhan


Por ello, Malik Agar, vicepresidente del Consejo de Soberanía de Sudán, decidió publicar una propuesta para poner fin al conflicto, comenzando por la separación de las partes y la creación de un proceso político integral, sumando el acceso de la ayuda humanitaria para reparar todos los daños facilitando losobstáculos burocráticos y desafíos de seguridad.

Malik Agar

A primera vista esto puede sonar muy positivo, pero por lo contrario, muchos analistas se muestran bastante escépticos ante la propuesta de Agar y consideran casi imposible que el Ejército llegue a un acuerdo con los paramilitares en un contexto que habla de unificación política.La experiencia hasta elmomento fue que los armistisios solo duraron unas horas, y asi fue desde el comienzo de las discuciones. Es Imprescindible que siendo algo relativamente nuevo alguno de los lados acepte la victoria del otro o renunciar a su postura.

Los analistas creen que la militarización y el tribalismo deben limitarse, y al mismo tiempo dar más espacio a los medios internacionales para que el mundo sea más consciente y pueda influir.

Solo hay patrocinadores externos que aportan a la causa de las Fuerzas de Apoyo Rápido, como canales diplomáticos a través de acuerdos negociados.

Todos queremos la armonia, pero Sudán tendrá que pasar por una transición democrática, donde el liderazgo civil desempeñe un papel fundamental, esto no sucederá a corto plazo, pero no es imposible si la aplicación de la presión internacional promovida por las potencias regionales logre  la reconciliación política.

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